Cantabria enfrenta unos presupuestos que aumentan la deuda y no ayudan a quienes más lo necesitan
Los presupuestos para 2026 en Cantabria han sido rechazados por los principales grupos políticos, advirtiendo que endeudan y hipotecan el futuro de la región. Esto significa que el dinero que podría invertirse en mejorar hospitales, colegios o ayudas sociales no llegará o será insuficiente.
Para los ciudadanos de a pie, especialmente las familias con menos recursos, autónomos o quienes dependen de servicios públicos, esto puede traducirse en menos recursos, menos apoyo y mayores dificultades para salir adelante. La sensación de que la política no responde a sus necesidades crece aún más.
Los partidos que rechazaron estos presupuestos denuncian que están diseñados para beneficiar a unos pocos, privatizando servicios y dejando a las familias y trabajadores en segundo plano. La región necesita cuentas que sean realistas y que respondan a los problemas cotidianos, no promesas vacías o cifras que solo sirven para justificar decisiones políticas.
Además, advierten que estos presupuestos incumplen las leyes económicas y que pueden generar más problemas en sanidad, educación y vivienda. La falta de recursos y de medidas efectivas puede acabar afectando a quienes más lo sufren, como los enfermos, los niños o las personas que buscan un techo digno.
¿Qué pueden hacer ahora los ciudadanos? Es importante que exijan a sus representantes que tengan en cuenta sus necesidades, que presionen para que se aprueben presupuestos más justos y que participen en las decisiones que afectan su día a día. La unión y la movilización son claves para exigir un cambio real.