24h Cantabria.

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Cantabria invertirá 7 millones el próximo año para mitigar el impacto de los incendios forestales.

Cantabria invertirá 7 millones el próximo año para mitigar el impacto de los incendios forestales.

SANTANDER, 26 de diciembre.

La Consejería de Desarrollo Rural de Cantabria ha dado a conocer su ambicioso Plan de Incendios Forestales para 2026, el cual contempla una inversión superior a los 7 millones de euros. Esta iniciativa busca mitigar los impactos ecológicos, económicos y sociales que provocan los incendios forestales, además de reforzar las estrategias de prevención.

Entre las principales acciones que se contemplan en este plan se incluye la mejora en la cobertura de autobombas y en la logística de vehículos utilizados en la extinción de incendios. También se planifica una evaluación de los recursos aéreos, el aumento de puntos de carga, y la optimización del sistema de comunicaciones. Un aspecto fundamental será la formación continua del personal encargado de la lucha contra incendios, así como asegurar que se utilicen de manera óptima los equipos de protección personal.

Adicionalmente, el plan se propone avanzar en la investigación sobre las causas y motivaciones de los incendios, además de fomentar líneas de financiamiento para proyectos comunitarios. También se plantean compromisos para llevar a cabo prácticas agroambientales en terrenos agrícolas, buscando preservar la biodiversidad a través del mantenimiento de hábitats y métodos tradicionales de agricultura. El objetivo es incentivar sistemas innovadores de pastoreo y realizar acciones para mejorar los pastizales, fomentando un monte productivo y resiliente frente a incendios.

Asimismo, se establece la necesidad de crear un protocolo técnico para identificar las áreas quemadas que requieran restauración, así como llevar a cabo mejoras en caminos en montes de uso público y ordenar los recursos forestales para prevenir futuros incendios, según ha informado el Gobierno regional en un comunicado.

El Plan, que ha sido publicado recientemente en el Boletín Oficial de Cantabria, indica que en los últimos años, la mayoría de los incendios han sido provocados intencionadamente, principalmente para evitar la matorralización de los terrenos ligados a prácticas ganaderas.

Durante el período de 2013 a 2022, se registró que los accidentes y negligencias solo representaron el 1,7% de los incendios; las reproducciones tuvieron un impacto del 0,6% (frecuentemente derivadas de un incendio intencionado), mientras que las causas desconocidas representaron un 1,4% y los incendios naturales, como los provocados por rayos, consistieron en un ínfimo 0,1%.

En 2023, Cantabria registró un total de 774 incidentes relacionados con incendios, lo que representa una disminución del 19,2% en comparación con el año anterior, que tuvo 958 siniestros, y un 10,4% menos que en 2021, cuando se documentaron 864 incidentes.

A pesar de esta reducción, el número total de siniestros de 2023 sigue superando el promedio de 691 incidentes registrado entre 2013 y 2022. De estos, un alarmante 97,4% fueron incendios provocados de forma intencionada, mientras que sólo el 0,9% (siete incendios) se debió a causas desconocidas, y un 0,3% fueron reproducciones, con un único incendio originado de manera natural por un rayo.

En 2023, incendios afectaron un total de 11.606,5 hectáreas de terreno, una cifra inferior a la de los dos años anteriores, que alcanzaron 12.189,2 hectáreas en 2022 y 16.018 en 2021, aunque aún por encima de la media de 9.771,7 hectáreas de los diez años previos.

Dentro de esas 11.606,5 hectáreas, la mayoría—9.605,3 hectáreas—era superficie arbolada. El análisis del Plan revela que las áreas del oeste y este de la región son las más afectadas, concentrando un 78% de los incendios y más del 86,7% de la superficie afectada.

Los municipios como Vega de Pas, Soba, Cabuérniga, Rionansa, Selaya, San Roque de Riomiera, Miera y Los Tojos representan más del 50% del total de la superficie incendiada entre 2019 y 2023.

En términos de distribución por meses, los meses de febrero, marzo y abril acumulan más del 71% de los incendios y casi el 76% de la superficie quemada, aunque se han registrado incendios durante todas las estaciones. La mayoría de los incendios no supera las 25 hectáreas, pero se han observado tres grandes siniestros que han afectado más de 500 hectáreas cada uno entre 2019 y 2023, sumando más de 2.000 hectáreas en total.

El nuevo Plan también determina un período crítico para la prevención de incendios forestales en Cantabria, estableciendo que va del 1 de febrero al 30 de abril, y del 1 de agosto al 15 de octubre para las comarcas de Liébana, Campoo y Los Valles, con la posibilidad de que estas fechas varíen según las condiciones climáticas de cada año.

Conscientes de la gravedad de la situación, el Plan incluye una serie de medidas preventivas, como la autorización necesaria para el uso de fuego en cualquier tipo de terreno, la protección de bienes culturales ante el riesgo de incendios, y la inclusión del riesgo de incendios en las guías de respuesta municipales. También se contemplan planes de autoprotección y la actualización de información sobre los períodos de alto riesgo por incendios forestales.

Además, se establecen prohibiciones en el uso del fuego, regulaciones sobre el acceso público en épocas de riesgo, así como un conjunto de acciones que buscan mitigar los impactos en los ecosistemas forestales. Esto incluye programas de desbroces y ayudas a entidades locales y privadas para mejorar y gestionar de forma sostenible los montes y los pastizales de uso común en terrenos públicos.