24h Cantabria.

24h Cantabria.

Cerca de 8,000 manifestantes demandan la eliminación de la cláusula Silva o la renuncia del implicado.

Cerca de 8,000 manifestantes demandan la eliminación de la cláusula Silva o la renuncia del implicado.

Un clamor resuena en las calles de Santander, donde cerca de 8.000 personas se unieron hoy en una manifestación dirigida por los docentes en el inicio del nuevo curso escolar. La protesta busca hacer eco de las demandas de los profesores de Cantabria, quienes exigen una revisión de sus salarios después de meses de negociaciones sin resultados satisfactorios.

Los educadores han manifestado su frustración ante la rígida cláusula que, según la Consejería de Educación, condiciona cualquier aumento salarial a la disponibilidad de presupuesto. “No podemos aguantar más”, subrayan los miembros de la Junta de Personal Docente, quienes han calificado el evento de manifestación como un notable éxito y esperan que su voz sea escuchada por el consejero de Educación, Sergio Silva.

Conocida ya como la “cláusula Silva” por el propio consejero, esta disposición es el principal obstáculo en la búsqueda de un acuerdo. Los representantes de los docentes han dejado claro que se negarán a aceptar condiciones que los coloquen en una posición de "rehén", y han solicitado la dimisión inmediata de Silva o, en su defecto, que la presidenta María José Sáenz de Buruaga tome cartas en el asunto.

Antes de que comenzara la marcha a las 18:00 horas, los manifestantes hicieron sonar silbidos y cacerolas junto al edificio de la Consejería, lanzando consignas como “Silva, escucha, docentes en lucha” y “Es indignante que Silva sea docente". La manifestación, a pesar de la lluvia, avanzó por las calles de la capital, portando una pancarta que demandaba la "Recuperación del poder adquisitivo".

Los educadores, vestidos con camisetas verdes que simbolizan la defensa de la educación pública, protestaron también por lo que consideran un trato desigual en comparación con otros sectores. “Tus presupuestos, nuestra miseria”, gritaban, explicando que el acuerdo financiero entre el Gobierno y otros ámbitos, como el sanitario, ha dejado a los docentes en un punto crítico.

A pesar de la impasse, los representantes de la Junta sostienen que han cedido en su demanda inicial de 240 euros de aumento, ahora dispuestos a aceptar 180 euros distribuidos a lo largo de cinco años. No obstante, esta oferta queda sin efecto si la cláusula que exige presupuesto no es eliminada, lo que deja a la comunidad educativa en un estado de incertidumbre.

La jornada de manifestación está prevista para ser el primero de varios días de movilización, con paros programados a lo largo de septiembre y octubre. La Junta de Personal Docente ha reafirmado su compromiso con la lucha por una mejora salarial, afirmando que no se detendrán hasta obtener resultados concretos.

Entre los asistentes también se encontraban representantes políticos de los partidos PRC y PSOE, quienes criticaron abiertamente la falta de acción del gobierno encabezado por Buruaga y pidieron una pronta resolución al conflicto. Pedro Casares, delegado del Gobierno en Cantabria, apuntó que la situación actual en el ámbito educativo es una anomalía y que se debe volver a priorizar la educación pública.

Por su parte, Paula Fernández, aspirante a la presidencia por el PRC, destacó la falta de diálogo y empatía por parte del Gobierno, atribuyéndoles un aumento en la conflictividad entre colectivos. “Es hora de que se tomen decisiones”, enfatizó, apuntando a la necesidad de mejorar las condiciones laborales de los docentes de la región.

Ambos políticos coincidieron en que la mayoría de los ciudadanos en Cantabria desean un acuerdo que beneficie a la educación pública y reconocieron que el tiempo para ello se está agotando. Sin lugar a dudas, el conflicto educativo en Cantabria sigue siendo un tema candente que requiere atención urgente y diálogo abierto.