Discrepancia en cifras: solo un 25% de apoyo a la huelga de maestros según Educación, mientras la Junta la sitúa en 52,5%.
El pasado viernes marcó el cierre de la semana de huelga en el sector educativo en Santander, un movimiento que ha tenido un alcance diverso entre los docentes. Según el consejero de Educación, Sergio Silva, el seguimiento registró un aproximado de “menos del 25 por ciento”, lo que se traduce en menos de 1.000 profesores de Educación Primaria, representando así un 12 por ciento del total de educadores en la educación pública.
Sin embargo, la Junta de Personal Docente, compuesta por sindicatos como STEC, ANPE y UGT, ha presentado cifras muy distintas, afirmando que la participación en la huelga alcanzó un impresionante 52,5 por ciento. Esta protesta no solo afecta a los maestros de Primaria, sino también a los centros de Infantil, Escuelas Hogar y Centros de Educación Especial, evidenciando un amplio impacto en el sistema educativo.
En contraste, CCOO, que convocó a los docentes a manifestarse todos los días de la semana, reportó un seguimiento del 30,41 por ciento para la última jornada, una cifra considerable en comparación con la estimación oficial del gobierno regional.
Al ser cuestionado por periodistas sobre estas discrepancias, Silva declaró que la estrategia de CCOO, que actuó de manera independiente al no unirse a la huelga escalonada de los otros sindicatos, “prácticamente no ha generado un impacto global” en el sistema educativo.
El consejero también se refirió a las preocupaciones del sindicato TÚ, que ha expresado haber enfrentado dificultades para nombrar a sus representantes. Silva subrayó la importancia de respetar la representatividad sindical y abordó la situación con seriedad.
En declaraciones posteriores, Silva desglosó los datos de los cinco días de huelga convocada por CCOO, siendo su media de seguimiento un modesto 13 por ciento. Desglosando los días, el lunes dejó un 14 por ciento, el martes un 3,5 por ciento, el miércoles un 2,5 por ciento, y un notable incremento el jueves con un 34 por ciento, aunque el viernes nuevamente bajó al 12 por ciento.
Desde el punto de vista sindical, las cifras ofrecidas contrastan notablemente, con CCOO señalando un seguimiento diferente en cada jornada, especialmente un 52,4 por ciento el jueves y un 30,41 por ciento el viernes.
A pesar del tumulto, Silva se mostró optimista, afirmando que el sistema educativo “ha operado con normalidad” durante la semana de huelga, y subrayó la ausencia de incidentes de relevancia, en respuesta a las acusaciones sindicales de que el gobierno habría dificultado el ejercicio del derecho a huelga.
Esta semana se suma a un total de 13 días de paros por la mejora salarial de los docentes desde el comienzo del curso escolar. Silva destacó que este tipo de movilizaciones está generando un desgaste no solo para la Administración, sino también para las familias y centros educativos, insistiendo en que la situación derivaba de un “tema de dinero” reflejando así su preocupación por el impacto en la comunidad educativa.
Por otro lado, el consejero afirmó que están trabajando para evitar futuros encuentros, ya que considera que “detrás de las palabras solo hay palabras”. Silva se comprometió a avanzar en la realidad de una subida salarial, que se pretende implementar a partir del 1 de junio de 2026, apoyada por un presupuesto que incluye 17 millones de euros para tal fin, aplicable retroactivamente desde el 1 de septiembre de 2025.
Para él, esta medida representa “el mejor compromiso del Gobierno de Cantabria”, destacando que el enfoque debe estar en la realidad del proyecto presupuestario del año 2026. Silva enfatizó que las afirmaciones sobre recortes no son correctas, ya que el presupuesto destinado a la educación contempla 779,7 millones de euros, lo que se traduce en un aumento significativo con respecto al año anterior.
De aprobarse, el presupuesto destinaría 432 millones de euros a salarios, lo que representa 61 millones más que en 2023. Silva consideró que su enfoque representa un modelo de responsabilidad presupuestaria, resaltando que cualquier subida salarial debe estar respaldada por los presupuestos aprobados.
Frente a las críticas del PRC sobre la ‘Cláusula Silva’, que condiciona la negociación salarial a la existencia dePresupuestos, Silva argumentó que la falta de una garantía presupuestaria llevaría a un estado de “declaraciones vacías”. Además, instó a los partidos políticos que solicitan políticas sin sustento presupuestario a asumir responsabilidades en su gestión.
La Junta de Personal Docente, a través de un comunicado, ha calificado la ‘Cláusula Silva’ como “inaceptable” y un “engaño”, señalando que el gobierno ha anunciado compromisos y acuerdos sin limitaciones presupuestarias. Los docentes han hecho eco de la necesidad de un cambio, insistiendo en que Cantabria necesita un gobierno que actúe con honestidad y respeto hacia el personal educativo, una pieza esencial del sistema educativo y del futuro de la sociedad.
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