SANTANDER, 17 de noviembre. En un movimiento que ha suscitado preocupación entre diversos sectores de la sociedad, el Gobierno de Cantabria ha autorizado a la empresa encargada del vertedero del Monte Carceña, ubicado en Castañeda, a recibir y gestionar materiales de construcción que contengan amianto, un mineral cuyo manejo es especialmente delicado debido a sus riesgos para la salud.
El Boletín Oficial de Cantabria (BOC) ha hecho pública este lunes la decisión emitida por la Dirección General de Medio Ambiente del gobierno autonómico. Esta resolución modifica la Autorización Ambiental Integrada que había sido concedida a Integraciones Ambientales de Cantabria (IACAN), añadiendo el amianto a la lista de residuos permitidos en sus instalaciones de Castañeda.
Con esta autorización, se prevé que el vertedero, que actualmente está en proceso de ampliación, comience a recibir materiales que incluyen amianto, específicamente de la desmantelada Residencia Cantabria, entre otros.
Según se estipula en la resolución, el Real Decreto pertinente a la eliminación de residuos a través de vertederos establece que los materiales de construcción que contengan amianto "podrán ser eliminados en vertederos para residuos no peligrosos, sin necesidad de pruebas previas", siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones.
Entre los requisitos, se especifica que los residuos no deben incluir sustancias peligrosas adicionales al amianto aglomerado, y deben estar manipulados de forma que se evite la liberación de fibras durante su manejo. Además, la celda designada para su depósito tiene que ser "suficientemente estanca" para prevenir cualquier fuga.
La operación de los residuos de amianto dentro del vertedero se llevará a cabo con el cuidado necesario para que no se rompan ni el embalaje ni su contenido. Para minimizar la dispersión de fibras, se cubrirán diariamente las áreas de depósito con material adecuado y se implementarán otras medidas de control, como el riego periódico de los residuos no envasados.
Una vez que el vertedero cierre sus puertas, la empresa a cargo deberá conservar un plano con la ubicación de los residuos de amianto, el cual deberá ser enviado a la autoridad ambiental de la comunidad autónoma. También se prevé que se limiten los usos del suelo en la zona para evitar que se produzca contacto humano con los residuos peligrosos que allí se encuentren.
Asimismo, la resolución subraya la importancia de que se cumplan las normas de seguridad y salud laboral aplicables, asegurando que los trabajadores que tengan que intervenir en la gestión de estos materiales estén debidamente protegidos frente a posibles exposiciones al amianto. Antes de proceder con la gestión de este tipo de residuos, se requiere una memoria justificativa que acredite el cumplimiento de todos los requisitos exigidos, a presentar ante la dirección del Medio Ambiente y Cambio Climático.
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