El inicio de la huelga ferroviaria en Cantabria se desarrolla pacíficamente y cuenta con un apoyo del 90% entre los trabajadores.
Desde el lunes 9 de febrero, Cantabria se ha sumado a la huelga de trenes que está teniendo lugar en todo el país, con un notable apoyo de la plantilla. Según Óscar Martín, presidente del comité de empresa de Renfe en la región y miembro de UGT, el seguimiento ha alcanzado un impresionante 90% entre los trabajadores no obligados a cumplir con servicios mínimos.
En este primer día de movilización, que se extiende durante tres jornadas, se ha convocado una concentración frente a la estación de Renfe en Santander a las 12:00 horas, donde los representantes del comité manifestarán sus demandas y apoyo a la causa laboral.
La protesta, organizada por el Comité General de Empresa de Renfe junto a sindicatos como Semaf, CCOO, UGT, SFF-CGT, SF-I y Alferro, tiene como objetivo exigir mejoras esenciales en el sistema ferroviario. La huelga se prolongará hasta el miércoles 11 de febrero.
Como respuesta a la convocatoria, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha implementado servicios mínimos que limitan la oferta de trenes de Cercanías en Cantabria a un 50%, y a un 75% en las horas de mayor afluencia. Esto afecta a las líneas de ancho ibérico y métrico que conectan Santander con diferentes destinos.
Las horas punta, en las que funcionarán tres de cada cuatro trenes, están programadas entre las 06:00 y las 09:00, de 13:30 a 15:30 y de 18:30 a 20:30. Para Media Distancia, la operación se reducirá a un 65% a nivel nacional, aunque se han preservado algunos horarios clave para rutas específicas como la Santander-Oviedo.
En la conexión entre Santander y Bilbao, se mantendrán ciertas salidas en horas destacadas, así como en la relación de Santander con Valladolid, garantizando la operatividad en horarios estratégicos.
En cuanto a los servicios de Larga Distancia, la operativa se mantiene al 73% de su capacidad, aunque se han cancelado algunos trayectos entre Santander y Madrid en determinados horarios críticos.
La huelga también impactará la actividad de las empresas privadas de mercancías, que verán su operación reducida al 21% del total. En la estación de Santander, los servicios mínimos en el canal de ventas se establecerán en un 21,43% para atender a los viajeros.
Los paros programados exigirán cambios significativos en el sistema ferroviario español, buscando garantizar tanto la seguridad como la calidad del servicio, especialmente tras recientes accidentes en Córdoba y Barcelona. Además, se pide la reversión de la externalización de servicios y un aumento en las plantillas para mejorar las condiciones laborales.
Renfe ha informado que, en un día laboral ordinario, la línea C1 en Cantabria transporta un promedio de 2.257 pasajeros, mientras que las líneas C2 y C3 en ancho métrico suman cerca de 11.247 viajeros, lo que pone de manifiesto la importancia de estos servicios para la población y la necesidad de atención a sus demandas.
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