El techo de Servicios Sociales en Cazoña se derrumba y pone en peligro a empleados
Un trozo del techo de la oficina de Servicios Sociales en Cazoña cayó el miércoles pasado, casi causando una tragedia. Solo la suerte evitó que alguien saliera herido en ese momento.
El desprendimiento fue causado por la mala conservación del edificio, que lleva años en un estado lamentable. Cascotes, humedades, muebles rotos y hasta ratas son parte de la realidad de estos centros municipales, que deberían estar en condiciones dignas para atender a la gente.
Este incidente no solo pone en riesgo la seguridad de los trabajadores, sino que también afecta a los vecinos que necesitan ayuda en un lugar inseguro y deteriorado. La falta de mantenimiento y las promesas incumplidas llevan años sin resolverse, a pesar de las denuncias reiteradas.
¿Qué significa esto para los ciudadanos? Que en lugares donde se atiende a la gente más vulnerable, las condiciones no son las adecuadas. La seguridad y el bienestar de quienes acuden a estos servicios están en juego mientras las administraciones siguen sin actuar.
Ahora, lo urgente es que el Ayuntamiento tome medidas inmediatas, traslade estos servicios a un lugar en mejores condiciones y garantice la seguridad laboral. Los afectados deben exigir que se respeten sus derechos y se priorice la inversión en infraestructuras públicas.
Es hora de que las autoridades dejen de mirar para otro lado y hagan lo que deben: mantener los centros en condiciones, proteger a los trabajadores y ofrecer un servicio digno a la ciudadanía.