Inician la construcción de un salón de juegos en Peñacastillo-Nueva Montaña, desata críticas de FAMPA.
El 24 de septiembre en Santander, se han iniciado las obras de un nuevo local de apuestas en la calle Hermanos Calderón, un área que conecta los barrios de Peñacastillo y Nueva Montaña. Esta construcción, aunque cumple con la normativa vigente y posee la licencia correspondiente, ha desencadenado una fuerte oposición por parte de la comunidad local.
Diversos colectivos vecinales y la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) han expresado su descontento, argumentando que, a pesar de que el establecimiento cumple con la normativa de distancia respecto a centros educativos, su ubicación en una ruta habitual de los estudiantes es motivo de preocupación. Los alumnos de los institutos de la zona transitan diariamente por esta área, lo que intensifica los temores sobre la influencia que el local puede tener en ellos.
FAMPA Cantabria ha emitido un comunicado donde critica la inacción del Gobierno de Cantabria y del Ayuntamiento de Santander, quienes han dejado pasar la situación considerando que el local es legal, tal y como indican las autoridades municipales. Sin embargo, la indignación de la federación no se ha hecho esperar, ya que la obra de la casa de apuestas ha sido rechazada por la comunidad desde que comenzó el proceso el año pasado.
Los padres y madres han manifestado su frustración y han señalado que tanto el Gobierno como el Consistorio han optado por ignorar el problema, priorizando un modelo de negocio que se beneficia a costa de la vulnerabilidad de las familias. Este contexto ha llevado a FAMPA a registrar, este miércoles, tres solicitudes dirigidas a las consejerías de Presidencia y Educación, así como al Ayuntamiento, para averiguar el estado de ejecución de una proposición no de ley sobre el juego aprobada en el Parlamento de Cantabria hace dos años.
Esa propuesta solicitaba al Gobierno regional, dentro de un periodo de seis meses, la creación de materiales educativos sobre los riesgos de las adicciones, el lanzamiento de campañas preventivas sobre la ludopatía y la revisión de las distancias mínimas requeridas para la apertura de nuevos locales de juego, entre otros aspectos relevantes.
FAMPA ha señalado que la Ley del Juego de Cantabria permite revisar las distancias mínimas para la apertura de estos locales en municipios de más de 150.000 habitantes si hay una alta concentración de locales en relación a la población. Según la federación, esta situación ya se presenta en Santander, y hay otras localidades en la región que superan la cantidad de locales de apuestas en comparación con la capital.
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