Inician trabajos para transformar la N-611 y N-623 en Santander, avanzando hacia una movilidad sostenible.
El próximo lunes arranca en Santander una ambiciosa iniciativa del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que busca rediseñar las travesías de las carreteras N-611 y N-623. Con una inversión que asciende a 11,4 millones de euros, el proyecto apunta a integrar estas vías en el entorno urbano, fomentando una movilidad activa, sostenible y segura para todos los ciudadanos a través de la implementación de carriles bici y la ampliación de aceras.
Entre los elementos destacados del plan se incluyen la construcción de nueve nuevas rotondas, como las que se establecerán en el cruce de Campogiro y en la calle El Castro, así como una renovación completa de la calle Jerónimo Sáinz de la Maza y de la avenida García del Río. Además, se prevé la instalación de bancos, papeleras y la plantación de árboles, todo orientado a mejorar la calidad de vida en la ciudad.
La Compañía General de Construcciones Abaldo será la responsable de llevar a cabo este proyecto, el cual se estima finalizar en un plazo de 27 meses. Una vez concluidas las obras, la propiedad de las vías será transferida al Ayuntamiento de Santander, un paso que se anticipa traerá un cambio positivo en la infraestructura local.
En el evento inaugural de la obra, el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, describió la iniciativa como “la más significativa en términos de inversión pública en los últimos 30 años”. Resaltó el compromiso del Gobierno de España de transformar Santander en una ciudad más accesible, sostenible y agradable para sus habitantes.
Acompañado por representantes de diversas asociaciones vecinales, Casares subrayó que este esfuerzo responde a años de demandas comunitarias y se espera que mejore las condiciones de vida para residentes de áreas como Cuatro Caminos, Cajo, Campogiro y Peñacastillo, así como de la zona de Primero de Mayo.
El objetivo central del proyecto es garantizar una movilidad segura y sostenible para los peatones, ciclistas y vehículos, modificando dos ejes clave de acceso a la ciudad. Se contempla la ampliación de aceras y la adaptación de las pendientes para facilitar el tránsito de personas con movilidad reducida.
Las obras abarcan desde la rotonda de Valdecilla en la N-611 hasta el límite con Santa Cruz de Bezana, así como desde la glorieta de Cuatro Caminos en la N-623 hasta el límite con Camargo. En estas travesías, se contempla la creación de nuevas aceras, bancas y papeleras, además de la instalación de 372 nuevas farolas y 7,4 kilómetros de carriles bici.
En particular, en la N-611 se prevé la construcción de rotondas en puntos estratégicos, como la intersección cerca de la Comandancia de la Guardia Civil, lo que mejorará significativamente la seguridad vial en la zona. Además, habrá mejoras en el diseño de aceras y en la pavimentación de calles, todo alineado con los objetivos de movilidad sostenible.
El proyecto también incluye mejoras en la travesía de la N-623, donde se renovarán pavimentos y se implementará un carril bici en la calle Jerónimo Sáinz de la Maza, así como ambiciosas reformas en la avenida García del Río, que contemplan la creación de zonas ajardinadas y amplias aceras iluminadas.
Por otro lado, se planea la construcción de una nueva rotonda de acceso al centro comercial de Peñacastillo, que sustituirá el paso superior actual, así como la conexión de estos nuevos carriles bici con la infraestructura existente, dando continuidad a un tejido urbano mejorado hasta el límite municipal con Camargo.
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