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Instalador denunciado por violación asegura que el acto fue consensuado: "Me dejé llevar y traicioné a mi pareja".

Instalador denunciado por violación asegura que el acto fue consensuado:

ANTANDER, 25 de febrero.

Una mujer ha roto el silencio tras denunciar que fue víctima de una violación por parte de un empleado de una empresa de seguridad en su hogar, donde este había llegado para instalar una alarma. Durante el juicio que se celebra en su contra, el acusado ha admitido haber tenido relaciones sexuales con la denunciante, pero sostiene que fueron consentidas.

El acusado, un hombre casado con una hija pequeña, confesó haber cometido una infidelidad y reveló que trabajó en la empresa durante aproximadamente seis meses, tras los cuales ya no forma parte de ella. Ahora se enfrenta a una posible condena de diez años de prisión, tanto solicitada por el fiscal como por la propia víctima, por un delito de agresión sexual.

En la audiencia, la declaración del acusado reveló que el incidente tuvo lugar en la tarde del 19 de septiembre de 2023, durante su tercer encuentro en el domicilio de la mujer. Según él, en las dos anteriores visitas no hubo nada fuera de lo normal, ya que mantenían una dinámica de cliente y trabajador. Sin embargo, en esta última ocasión, mientras revisaba los detectores de la alarma, la situación tomó un giro inesperado.

El hombre relató que, mientras estaba en la habitación, se produjo un beso entre ambos, algo que lo tomó por sorpresa. Intentó mantenerse firme en su rol profesional, pero la situación se complicó cuando la mujer lo instó a relajarse, asegurando que no había pasado nada importante entre ellos. Posteriormente, regresó a continuar su labor, mientras ella se acercaba aún más a él para ayudar con el trabajo.

El relato del acusado continúa narrando cómo, en un momento de distracción, la mujer cayó sobre él, lo que llevó a una serie de acciones que culminaron en un acercamiento físico más intenso. Esto desembocó en una propuesta de llevarla a la cama, donde, según su versión, ella se desnudó y se sentó sobre él, lo que él calificó como un acto consensuado.

Sin embargo, el fiscal ha presentado una versión contraria, alegando que el acusado utilizó la fuerza y realizó comentarios inapropiados antes de forzar a la mujer a mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad. El escrito de la acusación detalla cómo el hombre bloqueó la salida de la víctima, la abrazó con agresividad y la empujó sobre la cama.

Además de una posible condena de diez años de prisión, el fiscal también ha solicitado medidas restrictivas, como una prohibición de acercamiento a la víctima y una inhabilitación para trabajos que impliquen contacto con menores. La acusación particular, representada por la víctima, pide la misma severidad de penas, buscando también una indemnización de 16,000 euros tras los eventos traumáticos que ha sufrido.

La denunciante, tras el ataque, experimentó una serie de consecuencias físicas y emocionales, incluyendo hematomas y altos niveles de ansiedad, lo que le llevó a recibir tratamiento médico y psicológico. Este caso ha impactado a su círculo cercano; dos amigas que fueron testigos de su estado después del suceso constataron que estaba en un estado de gran angustia y miedo.

Las autoridades, incluidas las agentes que intervinieron en la denuncia registrándola en Madrid, describieron el estado emocional de la víctima como de shock, acentuado por la vulnerabilidad que representa ser atacada en su propio hogar. Las pruebas físicas corroboraron su testimonio, ya que presentaba lesiones visibles a causa del ataque.

A medida que avanza el juicio, se prevé que se escuchen más testimonios y se presenten pruebas que arrojen luz sobre este caso tan delicado, subrayando la necesidad de un sistema judicial que escuche y respete las voces de las víctimas de violencia de género.