Los Jardines de Piquío duplican su coste y retrasan su apertura en Santander
¿Te imaginas que una reforma en un parque pueda costar el doble de lo previsto y retrasarse un año? Eso es exactamente lo que ha pasado con los Jardines de Piquío en Santander.
El Ayuntamiento ha tenido que modificar el plan original tras descubrir cambios en el terreno y raíces de árboles que dificultaron el trabajo. Esto ha hecho que el presupuesto suba de 1,36 millones a más de 2,6 millones de euros y que la apertura se retrase hasta la próxima semana.
Para los vecinos, esto significa que tendrán que esperar más para disfrutar de un espacio renovado y que han visto cómo el dinero y el tiempo se han multiplicado por la improvisación y los imprevistos. La fuente Lavapiés, que llevaba años en estado precario, se rehabilitará por fin, y el quiosco de helados se moverá a una ubicación más adecuada, mejorando la estética y funcionalidad del lugar.
El retraso y el aumento en los costes no solo afectan a las arcas municipales, sino también a quienes esperaban disfrutar pronto de un espacio verde más bonito y seguro. La incertidumbre sobre cómo quedará todo al final puede generar desconfianza en la gestión pública y en el uso de los fondos públicos.
¿Qué deberían hacer ahora los vecinos? Exigir transparencia y que se expliquen claramente los motivos del incremento en el gasto y los retrasos. Además, vigilar que la reapertura no se convierta en un simple parche y que el resultado sea realmente un espacio que valga la pena y no solo una inversión millonaria sin sentido.
De cara al futuro, lo importante será que el Ayuntamiento gestione mejor los proyectos y garantice que las obras no vuelvan a salirse de presupuesto o de plazo, para que todos podamos disfrutar de los parques sin sobresaltos.