Este jueves, Santander se convirtió en el escenario de una masiva manifestación de médicos que recorrieron las principales avenidas de la ciudad, desde el Hospital Valdecilla hasta la Delegación del Gobierno de Cantabria. Esta movilización fue parte de una jornada de protestas a nivel nacional contra la reforma del Estatuto Marco que ha sido propuesta por el Ministerio de Sanidad.
La manifestación, que marcó el tercer día de una huelga de cuatro, reunió a alrededor de mil profesionales de la salud, quienes se expresaron con silbatos y bocinas, intensificando el clamor a medida que avanzaban hacia el corazón de la capital cántabra. Encabezados por una pancarta del Sindicato Médico que proclamaba 'Estatuto Médico propio ¡ya!. ¡No a la esclavitud!', los protestantes exigieron un marco regulador específico que, según ellos, es crucial para su labor y que supera lo que actualmente ofrece el Ministerio.
Entre las principales demandas, se destacó el rechazo a la actual clasificación de grupos profesionales, ya que los facultativos argumentan que un graduado con 240 créditos y formación especializada no debería estar a la par de un médico que ha completado 360 créditos. Asimismo, criticaron la falta de reconocimiento de las guardias como actividades extraordinarias y la inadecuada retribución de estas horas de trabajo.
Los médicos participaron en una serie de cánticos que resonaron en las calles, manifestando su frustración: "hora trabajada, hora cotizada", "no es vocación, es explotación" y "la lista no avanza, se agota la esperanza", fueron algunas de las arengas que reflejaron su descontento. También se dirigieron a la ministra de Sanidad, Mónica García, con gritos que pedían su atención y una respuesta a sus quejas, acusándole de repetir los errores del pasado.
La preocupación por la sobrecarga laboral y el impacto en la atención a los pacientes fue un tema recurrente entre los manifestantes, quienes enfatizaron que el agotamiento médico afecta directamente la calidad del servicio. Frases como "es por ti, tu médico no puede atenderte sin dormir" y "médicos agotados, pacientes perjudicados" resonaron entre la multitud, planteando la necesidad urgente de cambios en las condiciones laborales.
Durante la marcha, se reportó un incidente donde un médico de servicios mínimos del Centro de Salud Isabel II fue víctima de amenazas y agresiones verbales por no realizar la lectura de una analítica, lo cual generó un fuerte respaldo entre los manifestantes, quienes clamaron "basta ya de agresiones".
La movilización llegó a su fin en la sede de la Delegación del Gobierno hacia las 12:15 del mediodía, después de un recorrido que comenzó en Valdecilla Norte. Al concluir, Óscar Pascual, secretario general del Sindicato Médico de Cantabria, leyó un manifiesto que representaba la voz de la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), organizadora de la protesta, enfatizando que no tolerarán más maltrato institucional y que es imperativo mejorar las condiciones laborales de los médicos.
El manifiesto expresó también su frustración ante la falta de respuestas significativas por parte del Ministerio de Sanidad, que ha hecho "ligeros cambios" que no abordan satisfactoriamente sus demandas. Además, los médicos denunciaron la escasa atención a sus peticiones de establecer una normativa y ámbito de negociación propios, así como el régimen de incompatibilidades que consideran injusto y las disparidades salariales por el mismo trabajo.
Finalmente, hicieron un llamado contundente para que se reconozca la jornada de guardia como actividad extraordinaria y se garantice una adecuada retribución, denunciando la negativa del Ministerio a aceptar estas justas demandas que consideran esenciales para su dignidad y bienestar profesional.
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