En la noche del 6 de diciembre, un trágico incendio consumió una vivienda en Arredondo, dejando a una mujer de 46 años con problemas por inhalación de humo. El siniestro, que se originó en la chimenea de la casa, devastó completamente el tejado de la estructura.
Los equipos de emergencias trabajaron intensamente para controlar las llamas, utilizando alrededor de 40.000 litros de agua durante la operación, que se prolongó hasta casi las 6:00 horas de la mañana del sábado. Aunque la situación se stabilizó en un primer momento, los bomberos continuaron en la zona para evitar que el fuego reanudara su actividad.
El Centro de Atención de Emergencias 112 recibió la alerta sobre el incendio a las 20:30 horas del día anterior, movilizando de inmediato a los bomberos del Gobierno de Cantabria desde el parque de emergencias de Laredo, así como a los efectivos de la Guardia Civil y del 061, que brindaron soporte sanitario.
Cuando los bomberos llegaron al lugar, la vivienda, de tres plantas y un ático, ya había sido evacuada, y las llamas eran visibles desde el tejado. Gracias a la rápida acción de los equipos de emergencia, se logró atender a la mujer afectada, quien fue trasladada al Hospital de Laredo para recibir atención médica.
Los bomberos llevaron a cabo su trabajo desde distintas posiciones, atacando el fuego tanto desde el interior, alcanzando la planta superior, como desde el exterior, utilizando una autoescala. Los efectivos de Santander también colaboraron con una autobomba y un camión nodriza para reforzar las labores de extinción.
Tras el control inicial del incendio, los bomberos del Gobierno de Cantabria regresaron para asegurar que no hubiera ningún foco de resurgimiento del fuego, garantizando así la seguridad de la zona y evitando posibles rebrotes del siniestro, según ha informado el Ejecutivo regional.
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