Osorio se presenta ante el caso de El Bocal en medio de nuevas declaraciones.
Este 27 de marzo, Santander acogió las primeras declaraciones en el caso del trágico colapso de la pasarela costera de El Bocal, donde el pasado 3 de marzo perdieron la vida seis jóvenes. A las 9:30 de la mañana, comenzaron las comparecencias en el complejo judicial de Las Salesas, con la presencia de los citados para testificar y representantes de las partes involucradas, sumando un total de trece participantes, incluido el jefe de la Demarcación de Costas en Cantabria, José Antonio Osorio.
La jueza a cargo del caso ha puesto su mirada en dos funcionarios de la Demarcación de Costas, considerando que la responsabilidad de mantener la seguridad de la pasarela recaía completamente en la administración central. Esta decisión refleja la gravedad de la situación y la necesidad de garantizar estructuras seguras para la ciudadanía.
Las declaraciones se están llevando a cabo a puerta cerrada y contemplan testimonios tanto de testigos como de los investigados. Se estima que las comparecencias se extenderán hasta el mediodía, donde varios de ellos proporcionarán información crucial sobre el suceso. Hasta el momento, las partes involucradas han aumentado a trece, entre las cuales se encuentran sobrevivientes y familiares de las víctimas.
Además de la Fiscalía, están presentes el Ayuntamiento de Santander y la Dirección General de la Costa y el Mar del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, quienes podrían ser considerados responsables en este caso. También se investiga a una agente de la Policía Local que no actuó tras recibir un aviso sobre el deteriorado estado de la pasarela el día anterior a su colapso.
En esta primera jornada de declaraciones, se han escuchado los testimonios de varios testigos clave. Los ciclistas que alertaron del incidente, un vecino que había advertido sobre el mal estado de la pasarela, y el personal del 112 que atendió la llamada, todos aportan información valiosa que puede esclarecer las responsabilidades en este lamentable accidente.
Uno de los ciclistas, que llegó al lugar del siniestro, prestó testimonio durante algo menos de media hora, mientras que el segundo ciclista declaró por unos 10 minutos. El vecino que advirtió al 112 también brindó su relato, pero, al igual que los demás, se negó a realizar declaraciones ante la prensa tras su salida del juzgado.
Cerca de las 10:45, se presentó en la sala la gestora del 112 que recibió el aviso del vecino. Ella, quien se encuentra afectada por la tragedia y está de baja, declaró por unos 45 minutos, acompañada por colegas de trabajo y el director del Servicio de Emergencias de Cantabria. La importancia de su testimonio radica en que su declaración podría influir en la forma en que se abordó la emergencia.
Finalmente, a las 11:30, la agente de la Policía Local, que se encuentra bajo investigación y ha estado de baja desde el trágico suceso, llegó al juzgado. Su declaración se realizó antes de lo previsto, así como la de la unidad de Policía Científica encargada de inspeccionar la pasarela en el momento posterior al colapso, reflejando la urgencia del proceso judicial en torno a este doloroso acontecimiento que ha dejado una profunda huella en la comunidad.