24h Cantabria.

24h Cantabria.

Posible condena de cárcel para el director y técnicos de residencia de Puente Arce por escape de gas en 2020.

Posible condena de cárcel para el director y técnicos de residencia de Puente Arce por escape de gas en 2020.

La próxima semana se llevará a cabo el juicio por un caso de homicidio y lesiones por imprudencia grave, tras un incidente que causó dos muertes y dejó cuatro heridos.

SANTANDER, 9 Mar.

La Fiscalía solicita de tres a cuatro años de prisión para el director de la residencia de mayores de Puente Arce, para el instalador de la caldera y para otro técnico de mantenimiento, debido a la fuga de gas que ocurrió en el centro en 2020 provocando la muerte de dos ancianas y lesiones en otras cuatro personas.

El fiscal argumenta que el escape fue resultado de la acción y omisión de los tres acusados, a quienes considera responsables de delitos de homicidio por imprudencia grave y lesiones por imprudencia grave, por lo que serán juzgados a partir del próximo martes 12 de marzo en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cantabria.

Se espera que el juicio continúe el miércoles 13 y el jueves 14 de marzo, en sesiones que comenzarán a las 9.30 horas.

De acuerdo al escrito de la Fiscalía, en febrero de 2020 se presentó una fuga de monóxido de carbono, un gas letal, proveniente de una de las calderas. La fuga, que duró dos días, se filtró en el conducto de la chimenea y posteriormente en los conductos de ventilación, llegando a las habitaciones de algunas residentes.

Dos personas fallecieron a causa de este incidente y otras cuatro sufrieron lesiones que requirieron tratamiento médico más allá de la atención de urgencia.

El fiscal explica que uno de los acusados fue responsable de reemplazar una caldera defectuosa por otra y la instaló de manera incorrecta, sin seguir las instrucciones del fabricante. El fiscal apunta que la nueva caldera estaba diseñada para gas natural y debía ser adaptada a gas propano, pero esto no se realizó, lo que provocó una combustión deficiente.

Además, menciona que el mantenimiento en la sala de calderas fue deficiente, ya que los técnicos que realizaban las labores mensualmente nunca repararon la conexión defectuosa entre la salida de humos de las calderas y la chimenea, a pesar de que el fallo era evidente desde hacía varios años.

El escrito también menciona una reparación inapropiada efectuada por la propiedad en la conexión entre la salida de humos de las calderas y la chimenea, utilizando cinta americana y una red metálica, en lugar de contratar a técnicos especializados para el mantenimiento.

Finalmente, se destaca una contratación inadecuada por parte de la propiedad para el mantenimiento de las chimeneas, al no contratar a una empresa especializada para ello.

Por lo tanto, el Ministerio fiscal considera a los tres acusados autores de dos delitos de homicidio por imprudencia grave y cuatro delitos de lesiones por imprudencia grave.

Para el director de la residencia, se busca una condena de cuatro años de prisión y cuatro de inhabilitación para administrar y dirigir centros geriátricos; para el instalador de la caldera, se solicitan otros cuatro años de cárcel y la inhabilitación para ejercer como instalador de gas, fontanería y calefacción; mientras que para el técnico de mantenimiento se piden tres años de prisión y otros tres de inhabilitación para las mismas funciones que el anterior.

En cuanto a la responsabilidad civil, se solicita que los tres acusados indemnicen conjunta y solidariamente a los familiares de las fallecidas y a las lesionadas con 81.500 euros.

La acusación particular aumenta la petición de pena para cada uno de ellos a cinco años de prisión y seis de inhabilitación para sus profesiones.

Por su parte, la defensa de los técnicos argumenta que no hubo negligencia grave, sino una serie de irregularidades y errores menores, atribuibles a diferentes personas, que en conjunto causaron el desenlace fatal.

Finalmente, la defensa del administrador de la residencia afirma que este no tuvo participación en los hechos descritos, por lo que no incurrió en las mismas acciones que se le imputan a los otros acusados.