Santander delimita un puente ecológico en la pasarela de El Bocal y restringe áreas de la playa Mataleñas.
SANTANDER, 25 de marzo.
En un esfuerzo por garantizar la seguridad pública, el Ayuntamiento de Santander ha tomado medidas inmediatas para balizar un pequeño puente natural localizado junto a la pasarela que colapsó recientemente en El Bocal. Esta acción se realizó tras la solicitud de un ciudadano preocupado por la situación. Asimismo, se ha procedido a acotar, de manera provisional, la zona de la playa de Mataleñas que se encuentra más próxima al acantilado, en respuesta a los desprendimientos observados en la zona.
El puente natural, que se ha descrito como un paso de tierra usado por pescadores y que tiene aproximadamente un metro de ancho, también ha sido objeto de atención por parte del Consistorio. Se ha decidido remitir la cuestión a la Demarcación de Costas, la entidad del Gobierno central encargada de regular el uso y estado de estos terrenos, para que evalúe y determine las acciones necesarias a seguir.
Además, la Administración local ha implementado un cerco provisional en la playa de Mataleñas, a fin de proteger a los bañistas y visitantes, considerando el potencial peligro que representan los deslizamientos de tierra en el área. Para complementar estas acciones, se ha instalado nueva señalización preventiva que advierte sobre los riesgos y demanda una mayor cautela a quienes se encuentren en la playa.
Todas estas medidas surgen de un informe recibido por parte de la Demarcación de Costas, el cual destaca un nuevo corrimiento de tierras y sugiere la necesidad urgente de implementar medidas informativas sobre los peligros asociados a este fenómeno natural.
El gobierno municipal ha enviado todos estos protocolos al Ministerio correspondiente para su validación y para explorar si se requieren acciones adicionales en la zona afectada. La nueva señalización es similar a la que ya se encuentra en la parte superior de la playa, diseñada para alertar sobre la posibilidad de desprendimientos y la importancia de la precaución en estas áreas vulnerables.
Cabe recordar que ya en agosto de 2022, se habían identificado problemas de estabilidad en el talud de la playa. En aquel momento, este riesgo fue reportado a las autoridades de Costas para que llevaran a cabo las obras de estabilización necesarias, luego de que los servicios de socorrismo, en coordinación con la Policía Local y Bomberos, balizaran la zona.
Por otro lado, el Ayuntamiento también ha tomado la iniciativa de señalizar el extremo final del paseo del Chiqui, considerando los antecedentes de inestabilidad en la zona. En septiembre de 2025, un aviso al centro de coordinación de la Policía Local, sobre la caída de piedras en los acantilados bajo la senda de Mataleñas, resultó en el acordonamiento de la sección del paseo afectada. Recientemente, el 5 de marzo, los agentes municipales actuaron preventivamente ante nuevos deslizamientos, reiterando su compromiso con la seguridad de la comunidad.