En un contexto invernal que afecta a la movilidad en Cantabria, este miércoles se reporta la obligatoriedad del uso de cadenas en siete tramos carreteros de la región, una cifra que ha disminuido con respecto a los ocho tramos reportados el Día de Reyes. Esta situación es un recordatorio de la potencial adversidad que presenta el clima en estas fechas.
Las rutas donde es necesario utilizar cadenas incluyen la CA-280, que va de Valle de Cabuérniga a Espinilla-Salcedillo en el intervalo de kilómetros 11 a 32, así como la CA-273 entre Villanueva de la Nía y Quintanilla de las Torres, desde el 0 hasta el 13,5. Asimismo, en la CA-272 que une Pozazal y Polientes, el uso es requerido entre los kilómetros 0 y 29,9, y también en la CA-284 que va de Matamorosa a Mataporquera, aunque esta última tiene un rango de 0 a 18,4. Otras carreteras afectadas incluyen la CA-730 desde Matamorosa hacia Arija, hasta el 20,4, y la CA-171 que conecta Reinosa con Corconte, hasta el kilómetro 21.
Además de las restricciones con cadenas, se aconseja conducir con precaución en varios puertos de montaña, incluyendo La Matanela (CA-633), Piedrasluengas (accesos desde CA-281 y CA-184) y Lunada (CA-643). Igualmente, se recomienda precaución en la CA-185 que conecta Potes con Fuente Dé, en la CA-825 que va de Nestares a Barrio y en la CA-183 entre Reinosa y Brañavieja, de acuerdo a la información proporcionada por la web de Carreteras de Cantabria, que opera bajo el Gobierno regional.
Es importante destacar que siguen sin acceso, por un periodo que ya se extiende por un mes, tanto el mirador de Fuente del Chivo (CA-916) como el Collado de Llesba (CA-893), lo que limita las opciones para quienes buscan disfrutar de la bella naturaleza cántabra.
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