24h Cantabria.

24h Cantabria.

UGT critica la respuesta del SCS ante el acoso en Valdecilla y Sierrallana por ser inadecuada y limitada.

UGT critica la respuesta del SCS ante el acoso en Valdecilla y Sierrallana por ser inadecuada y limitada.

El pasado martes, el sindicato UGT dirigido al sector de la sanidad expresó su descontento con la respuesta "limitada e inadecuada" del Servicio Cántabro de Salud (SCS) ante casos de acoso laboral que se han documentado en el Hospital de Valdecilla y el Hospital de Sierrallana. Esta crítica se produce tras una denuncia formal realizada el 14 de noviembre del año anterior, donde se solicitaba el cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en los departamentos de Anatomía Patológica de ambos hospitales.

Recientes decisiones del SCS han permitido que tres de las cuatro trabajadoras del laboratorio de anatomía patológica del Hospital de Sierrallana, que habían sido condenadas por coacción a compañeros desde 2011, sean reubicadas en horarios de tarde en el Hospital Marqués de Valdecilla. Esta medida fue impulsada por un informe del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales, mientras que las víctimas de acoso se ven obligadas a continuar trabajando en el turno de mañana. La cuarta condenada, por su parte, permanece en su puesto en Sierrallana.

UGT-Sanidad ha comunicado que el SCS admite en su respuesta la existencia de un "alto riesgo psicosocial", el cual se agrava por la convivencia entre trabajadoras víctimas de acoso y aquellas que han sido penalmente condenadas. A pesar de esto, el sindicato destaca que no se han realizado evaluaciones de riesgos psicosociales específicas para proteger a los trabajadores afectados.

Fernando Carmona, secretario de UGT-Sanidad en Cantabria, subrayó que los informes de prevención ya advierten de graves riesgos de salud mental para las víctimas, incluyendo ansiedad y depresión. Sin embargo, no se han tomado medidas adecuadas para abordar esta situación.

El sindicalista resaltó que, aunque en Valdecilla finalmente se han empezado a implementar medidas de separación tras años de inacción, en Sierrallana no ha habido ningún avance significativo. Aunque se justifica la falta de acción por la incapacidad temporal de una de las condenadas, existen alternativas organizativas que podrían evitar la coincidencia de las víctimas con sus acosadoras.

Carmona también alertó que esta falta de respuesta no es un hecho aislado, sino un patrón de inacción que lleva a las víctimas a abandonar sus puestos de trabajo, ya sea a través de traslados o por bajas laborales, perpetuando así el conflicto.

Se ha informado que el SCS está colaborando con sindicatos en la creación de un nuevo protocolo para el manejo del acoso, aunque el secretario de UGT insiste en que esto no puede ser una excusa para no implementar de inmediato las medidas legales y preventivas ya disponibles.

Además, el sindicato ha denunciado un nuevo caso de presunto acoso laboral en el Servicio de Cirugía Torácica de Valdecilla, lo que hace aún más urgente una reacción decisiva y efectiva de la administración sanitaria, según Carmona.

El sindicalista ha afirmado que la responsabilidad de prevenir y corregir estas situaciones recae en toda la estructura de mando, y la falta de aplicación de la normativa convierte a la administración en corresponsable del sufrimiento de los trabajadores afectados.

Por eso, UGT ha exigido la realización de evaluaciones de riesgo psicosocial efectivas, la introducción de medidas preventivas que aseguren la protección de las víctimas, la activación inmediata de los protocolos de acoso laboral, y una política de tolerancia cero hacia cualquier forma de acoso en el entorno laboral.

La salud y la dignidad de los trabajadores, según Carmona, no pueden esperar. UGT seguirá denunciando cualquier situación que comprometa los derechos y la dignidad de los empleados, enfatizando que la indiferencia no es una postura neutral, sino una forma de complicidad.