El 10 de febrero, la Audiencia Provincial de Cantabria dictó su veredicto en un caso que ha generado gran interés mediático y social. Un hombre fue absuelto tras ser acusado de un delito de agresión sexual hacia una joven de 17 años, luego de que el tribunal encontrara múltiples inconsistencias en el testimonio de la denunciante.
Durante el juicio, que tuvo lugar el pasado 13 de enero, se valoró la declaración de una amiga de la denunciante, quien estuvo presente antes de que la joven se reuniera con el acusado. Su testimonio contradijo las afirmaciones iniciales de la denunciante, ya que no observó ninguna señal de que la joven se sintiera forzada a mantener contacto con el hombre.
Un elemento clave fue un audio que la denunciante envió a su amiga tras el encuentro, en el que expresó su frustración hacia su madre por realizarle una videollamada para averiguar su ubicación. Esta grabación, según los jueces, sugiere que su molestia estaba relacionada con la intervención materna y no con la supuesta agresión, lo que llevó a la Sala a cuestionar la veracidad de su relato.
La sentencia establece que la provechosa percepción del audio, junto con el testimonio de la amiga, no era compatible con la descripción de una huida aterrorizada que había dado la denunciante, quien alegó sentirse en estado de shock al salir del lugar. Según el tribunal, esto pone de relieve la falta de credibilidad en las afirmaciones de la joven.
La decisión del tribunal también destacó que, a pesar de la gravedad de la denuncia, ni la joven ni sus padres habían mencionado durante la denuncia inicial que se había producido una agresión sexual, un detalle que resultaría esencial en un caso de este tipo. En sus declaraciones, los padres argumentaron que la joven les había relatado lo sucedido en el camino a interponer la denuncia, lo que generó dudas sobre la coherencia de su relato.
Los padres de la denunciante aseguraron que tenían conocimiento de lo acontecido antes de presentar la denuncia, pero el tribunal concluyó que esto no explicaba por qué no mencionaron el hecho de la agresión en sus primeras declaraciones a la policía. Esto se sumó a la percepción de los agentes de la ley sobre la versión confusa y poco convincente de la joven.
La amiga que acompañaba a la denunciante antes del encuentro con el acusado proporcionó un testimonio claro y consistente, afirmando que no notó ninguna señal que indicara que su amiga se sentía obligada a quedarse con el procesado. Este respaldo testimonial se convirtió en un factor decisivo para la Sala, al subrayar la falta de presión que la joven alegaba haber experimentado.
La fiscalía y la acusación particular defendieron la versión de la denunciante, solicitando una pena de ocho años de cárcel para el acusado. Sin embargo, la defensa abogó por su libre absolución, lo que finalmente fue aceptado por el tribunal a la luz de las pruebas y testimonios presentados.
Con esta decisión, la Audiencia Provincial deja claro que el principio de presunción de inocencia sigue siendo fundamental, y que es esencial que las denuncias de agresiones de este tipo sean tratadas con sumo cuidado y rigor en el ámbito judicial.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.