El colapso de la pasarela en El Bocal fue por materiales baratos y falta de mantenimiento
Una estructura que parecía segura se derrumbó por usar materiales más económicos y no cuidarla bien. Este desastre dejó siete jóvenes afectados, 6 de ellos fallecidos, en Santander.
Los peritos han señalado que en su construcción en 2014 se usaron materiales de menor calidad, como acero galvanizado en lugar de inoxidable, y que no existía un plan de mantenimiento efectivo. La corrosión y el desgaste terminaron con la trágica caída. La falta de inspecciones rigurosas y el uso de materiales baratos en un espacio abierto junto al mar fueron las causas principales.
¿Qué significa esto para nosotros? Que muchas estructuras similares en la ciudad podrían estar en riesgo si no se revisan y mantienen adecuadamente. La seguridad ciudadana pasa por cuidar y revisar estos espacios, sin ahorrar en materiales o trabajos necesarios.
Los afectados y sus familias exigen que se investigue a fondo y que se tomen medidas concretas. La justicia podría ordenar la revisión y refuerzo de otras pasarelas y estructuras similares por toda Cantabria. La inversión en seguridad y mantenimiento es clave para evitar nuevas tragedias.
Es fundamental que las administraciones responsables actúen cuanto antes. La ciudadanía debe exigir transparencia y que se refuercen los controles sobre las estructuras públicas. Solo así, podremos evitar que algo así vuelva a ocurrir en nuestra comunidad.