Padre e hijo, a juicio por cobrarse 17.200 € por una casa que nunca levantaron
Padre e hijo afrontan juicio en Cantabria por cobrar 17.200 € de una casa prefabricada que nunca construyeron. Qué pasa ahora y cómo protegerte.
Un padre y su hijo se sientan este miércoles en el banquillo de la Audiencia Provincial de Cantabria por una presunta estafa de 17.200 euros. El dinero lo pagaron unos clientes que confiaban en que les construirían una casa prefabricada, y la obra nunca llegó.
Según la Fiscalía, la empresa no tenía ni la infraestructura ni el personal para levantar el proyecto, y los acusados lo sabían. Ofrecieron una vivienda 'llave en mano' por 154.800 euros, firmaron el contrato y se quedaron con el primer pago. Ahora el ministerio público pide tres años de prisión para cada uno, una multa de 8.640 euros y la devolución íntegra de lo cobrado.
La defensa sostiene otra versión: que sus clientes siempre quisieron cumplir el contrato y que lo ocurrido es un incumplimiento civil, no un delito. La decisión de la Sección Primera marcará si el caso se queda en un pleito de devolución de dinero o acaba en condena penal.
Para quien esté pensando en encargar una vivienda prefabricada o cualquier obra importante, esta historia deja una lección clara. Antes de firmar, conviene comprobar que la empresa existe de verdad, que tiene medios para ejecutar el proyecto y que tiene un historial verificable. Desconfía de los pagos grandes por adelantado y pide garantías, como avales bancarios o seguros de devolución de las cantidades entregadas.
Si ya has pagado a una constructora que no cumple, lo primero es reunir todo: contratos, facturas, transferencias y comunicaciones. Con esa documentación puedes reclamar la devolución, presentar una denuncia ante la Guardia Civil o la Policía Nacional y consultar con un abogado o con las asociaciones de consumidores de Cantabria.
En las próximas semanas sabremos si el tribunal ve aquí una estafa o un simple conflicto contractual. En cualquier caso, los afectados siguen esperando su dinero, y ese es el punto que no debería perderse de vista.