UGT se opone a la expansión de programas asistenciales del SCS sin antes medir su impacto en las listas de espera.
Fecha: 26 de marzo de 2023
En un reciente pronunciamiento, el Sector de Sanidad de la Federación de UGT Servicios Públicos ha manifestado su desacuerdo con la iniciativa presentada por el Servicio Cántabro de Salud (SCS) que busca expandir programas extraordinarios de atención médica. Esta expansión se plantea sin proporcionar un análisis previo de los resultados obtenidos hasta la fecha ni una evaluación de la efectividad de dichos programas en la reducción de listas de espera.
El secretario de UGT-Sanidad en Cantabria, Fernando Carmona, argumentó en un comunicado que continuar con esta expansión sin una evaluación clara y transparente resulta insostenible. Según Carmona, aceptar la propuesta del SCS sería equivalent a emitir un "cheque en blanco" que podría comprometer recursos públicos y limitar el enfoque del sistema hacia otras áreas igualmente críticas.
El sindicalista también destacó que, sin datos concretos que verifiquen la eficacia de los programas extraordinarios, sigue existiendo incertidumbre respecto a si realmente han impactado de manera positiva en las listas de espera y si su costo justifica su continuación. Además, se cuestiona la cantidad de actividad realizada en horarios ordinarios frente a la actividad extraordinaria.
Carmona enfatizó la necesidad de revisar acuerdos previos que se firmaron sin contar con la información necesaria, un análisis financiero adecuado y el tiempo suficiente para su evaluación. Esta falta de datos podría comprometer la calidad del sistema de salud.
Asimismo, se hizo hincapié en la situación crítica de los profesionales del SCS, particularmente de los médicos, quienes demandan un cambio en el modelo actual. Esta situación se caracteriza por jornadas extensas y la necesidad urgente de establecer descansos y límites claros en la carga laboral.
Frente a esta realidad, Carmona propuso la creación de una mesa de trabajo que aborde las cargas laborales y la organización del tiempo, así como una mesa especializada en la retribución que ajuste los salarios a las nuevas exigencias del contexto laboral. Este enfoque permitiría asegurar una compensación "justa" para los profesionales del sector.
Para el dirigente sindical, es crucial un cambio en el modelo laboral que contemple una organización del trabajo más eficiente dentro de una jornada de máximo 35 horas. Además, planteó la necesidad de regular los turnos con coeficientes reductores por noches y festivos, establecer límites a la duración de la jornada diaria y garantizar descansos mínimos obligatorios. También subrayó que cualquier jornada adicional debe ser voluntaria, negociada y estar en conformidad con las normativas europeas.
En conclusión, Carmona afirmó que los programas extraordinarios, tal como están diseñados actualmente, no abordan los desafíos existentes en el sistema ni mejoran las condiciones laborales de los trabajadores. Por lo tanto, insistió en que es fundamental abordar esta problemática con una gestión que priorice la planificación y el respeto a los profesionales del sector salud.