El Naranjo de Bulnes, también conocido como Picu Urriellu en asturiano, es una montaña situada en los Picos de Europa, en la frontera entre Asturias y Cantabria. Con sus 2519 metros de altitud, es una de las cumbres más emblemáticas de la cordillera cantábrica y un destino obligado para los amantes del alpinismo.
Historia del Naranjo de Bulnes
El Naranjo de Bulnes fue escalado por primera vez en 1904 por Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, junto con el guía Gregorio Pérez, "el Cainejo". Esta gesta fue todo un hito en la historia del alpinismo español y europeo. Desde entonces, la montaña ha sido escenario de numerosas ascensiones y ha sido testigo de grandes hazañas y tragedias.
La vía más conocida: la cara norte
La cara norte del Naranjo de Bulnes es la vía más conocida y uno de los mayores desafíos para los alpinistas. Se trata de una pared vertical de más de 550 metros de altura que requiere una gran técnica y experiencia para ser ascendida. La vía más habitual es la conocida como "Urriellu" o "Cepeda", que discurre por un sistema de fisuras y diedros con dificultades de hasta VII grado.
Otras vías de ascenso
Además de la cara norte, el Naranjo de Bulnes cuenta con otras vías de ascenso menos conocidas pero no por ello menos interesantes. La vía "Colau" es una alternativa a la cara norte, ya que asciende por la cara oeste de la montaña. Esta vía es menos exigente técnicamente, pero requiere una buena forma física y resistencia, ya que es una ruta larga y continuada. Otra vía interesante es la conocida como "Directa de los Martínez", que también discurre por la cara oeste del Naranjo y presenta un recorrido técnico con dificultades de hasta VI grado.
Consejos para la ascensión
Antes de emprender la ascensión al Naranjo de Bulnes, es importante tener en cuenta algunos consejos. En primer lugar, es fundamental estar en buena forma física y tener una buena preparación técnica. Es recomendable entrenar con antelación y practicar en otras montañas de menor dificultad. Además, es necesario llevar un equipo adecuado y revisarlo bien antes de la ascensión. También es importante llevar suficiente comida y agua, así como una buena protección para el frío y la lluvia. Por último, es fundamental contratar los servicios de un guía especializado y seguir todas sus recomendaciones durante la ascensión.
La belleza del entorno
Además de la emoción de la ascensión, el Naranjo de Bulnes ofrece una belleza incomparable en su entorno. Los Picos de Europa son un paraje natural único en el mundo, con una gran variedad de flora y fauna y paisajes impresionantes. En la ascensión al Naranjo de Bulnes se pueden disfrutar de vistas espectaculares de toda la cordillera, así como de los bosques de hayas y robles que pueblan sus laderas.
En definitiva, la ascensión al Naranjo de Bulnes es una experiencia única y emocionante que todo amante del alpinismo debería vivir al menos una vez en la vida. A pesar de tratarse de una ruta exigente y peligrosa, con la preparación adecuada y siguiendo todas las recomendaciones de seguridad, es posible llegar a la cumbre y disfrutar de la belleza incomparable de los Picos de Europa.